Receptores y
trasmisores
(Iniciado 2005 - Ultima actualización 2009-02-17)
Por Miguel R. Ghezzi (LU 6ETJ)
www.solred.com.ar/lu6etj
SOLVEGJ Comunicaciones
(Para visualizar los caracteres especiales precisa tener instalada en su sistema la fuente Symbol)
Receptores
Hay muchas maneras de montar información útil sobre ondas electromagnéticas
aprovechando su capacidad para propagarse a grandes distancias.
Para recuperar esa información empleamos dispositivos capaces de "atrapar" una
pequeñísima parte de esa energía electromagnética y extraer la información. Las antenas
son las encargadas captar esa energía y los receptores de recuperar la
información.
Los principios básicos que precisamos para estudiar algunos
tipos básicos de receptores son muy similares y pueden comprenderse más o menos
fácilmente, pero las tecnologías o implementaciones prácticas, no solo pueden
diferir mucho entre si y pueden dar lugar a esquemas electrónicos muy complejos..
El procedimiento para extraer la inteligencia transportada por la onda electromagnética se denomina "detección" y los circuitos encargados de esta tarea "detectores". Las señales recibidas por lo general son muy débiles para poder aprovecharse directamente (como sucede en una radio a Galena, por ejemplo), por eso, antes de alcanzar a un detector, se amplifican a valores convenientes con circuitos electrónicos. Existen también receptores destinados a recibir señales no inteligentes, tal como los radiotelescopios, ellos igualmente poseen detectores apropiados para recibir los ruidos producidos por diferentes fenómenos físicos que se producen en los objetos radioastronómicos.
Entre las características que un buen receptor debe poseer para cumplir satisfactoriamente su función, pueden mencionarse:
Selectividad. Un receptor debe poseer aptitud para separar una señal de millones de otras señales y ruidos que están simultáneamente presentes en los terminales de su antena y que ocupan diferentes lugares en el espectro. Esta capacidad para escoger una pequeña gama de frecuencias se llama "selectividad" y es quizás uno de los aspectos más sobresalientes. La idea de selectividad, suele estar asociada a la capacidad para separar las señales que nos interesan de aquellas que están a frecuencias próximas, pero el concepto debe entenderse en un sentido mucho más amplio. También debemos tener en cuenta el rechazo a frecuencias indeseadas que podría recibir como resultado de sus propios procesos internos (por ejemplo el llamado rechazo a la "frecuencia imagen" que luego se explicará).
Sensibilidad. Las señales que arriban a un receptor pueden ser intensas pero normalmente son muy pequeñas para poder aprovecharse directamente, Un buen receptor tendrá algún mecanismo capaz de amplificarlas hasta valores que puedan ser aprovechados. Esta capacidad para recibir señales débiles se denomina "sensibilidad". La sensibilidad de los receptores (inclusive los muy antiguos) es tal que pueden percibir corrientes eléctricas tan débiles que son 100 000 000 000 000 más pequeñas que la luz de una lamparilla de linterna.
Fidelidad. Es la capacidad para reproducir sin deformaciones la
señal original. Es muy importante en los receptores de broadcasting de fonía o
TV para conservar la calidad estética de las señales y también en toda otra
aplicación que requiera exactitud y precisión en la recuperación de la señal
recibida.
En la actividad del radioaficionado este es un aspecto que puede ser de
importancia secundaria en algunas aplicaciones, por ejemplo solemos privilegiar
la inteligibilidad de las señales a expensas de la naturalidad de los
sonidos cuando se trata de fonía pues, cuando de trata de comunicar información,
se logran mejores resultados restringiendo rangos del espectro de audio o
comprimiendo las señales. Desde luego eso deja de ser válido si el objetivo es
que la "información" consista en los matices sonoros de la voz del operador o la
experimentación con técnicas destinadas a lograr trasmitir señales sin
distorsiones.
Bajo ruido propio. La señal deseada
recibida por la antena siempre está acompañada de otra señales indeseadas
de origen natural o artificial que se denominamos colectivamente "ruido",
además de esos ruidos, el receptor contribuye con un ruido propio resultante de
sus procesos eléctricos internos. Es necesario que ese ruido propio sea, en lo
posible, inferior al ruido mínimo que pueda provenir de la antena.
Hay un límite a la señal más baja que un receptor puede captar (y por lo tanto a
su sensibilidad), pues las antenas generan un ruido inevitable debido a la
agitación térmica de sus átomos y electrones.
Estabilidad. Las características del receptor no deben variar con el tiempo o con otros factores ambientales. Una de las propiedades más apreciadas es que no varíe la frecuencia que está recibiendo, permaneciendo fijada su sintonía en la frecuencia que interesa escuchar..
Exactitud. Es muy valioso para el aficionado que los indicadores de que está provisto, especialmente los de frecuencia o intensidad de las señales, sean precisos y exactos.
Rango dinámico. Resistencia a la sobrecarga. Con millones de señales de radio presentes simultáneamente, el receptor ha de ser capaz de operar adecuadamente aún en presencia de una o varias estaciones potentes en las inmediaciones. Es una propiedad muy apreciada que el receptor no presente ningún tipo de inconveniente cuando ingresan a él señales intensas diferentes de la deseada.
Receptores básicos
La radio "a Galena"
Uno de los receptores más sencillos y
tradicionales es el
receptor de Galena ("la radio a Galena") que sirve para recibir
señales de amplitud modulada. Consiste de un detector simple
realizado con una "piedra de Galena", conectada a la antena por
medio de un circuito sintonizado que encargado de seleccionar una pequeña banda
de frecuencias del espectro.
Una notable característica de estos receptores es que no utilizan
amplificadores, ¡la energía para activar los teléfonos proviene directamente
del trasmisor!
La "piedra Galena" es un mineral cristalino que existe
en forma natural que también puede fabricarse artesanalmente mezclando Plomo
fundido con Azufre. químicamente es Sulfuro de Plomo. A partir de los años ´50 con la aparición de los diodos de
cristal de Germanio, los aficionados comenzamos a construir estos sencillos
receptores con estos diodos. Armar una radio a Galena sigue siendo un
interesante primer paso iniciarse en la radioafición.
Dibujar circuito y foto
El receptor de radiofrecuencia sintonizada
Emplea una o más etapas amplificadoras de radiofrecuencia para aumentar
el nivel de las señales recibidas a valores convenientes. En ellos todas las etapas amplificadoras se sintonizan
simultáneamente a la frecuencia de recepción para conseguir sensibilidad y
selectividad, ello dificulta la realización práctica del circuito pues cuesta
mantener la sintonía de todas las etapas a medida que se cambia la frecuencia y
tiene tendencia a autooscilar.
Pronto fue superado por el llamado receptor "neutrodino",
inventado por Louis Alan Hazeltine, que aplicó neutralización a
las distintas etapas para facilitar su sintonía y evitar oscilaciones. Su selectividad disminuye rápidamente a medida que aumenta la
frecuencia de trabajo y fueron desplazados rápidamente por el Superheterodino.
El receptor regenerativo
Algo más complejo físicamente que el receptor de Galena (ya utiliza por lo menos un
amplificador), el receptor regenerativo fue desarrollado en 1912 por el
ingeniero norteamericano Edwing H. Armstrong. A pesar de
sus pocos componentes el invento de Armstrong representó un formidable avance
pues lograba una enorme
sensibilidad y gran selectividad respecto de la técnica alcanzada de su época
fue toda una revolución posible gracias a la primer válvula amplificadora, el "Audion"
creado por Lee de Forest.
Su principio de
funcionamiento es muy ingenioso: consiste en reinyectar la señal obtenida en la
salida de un amplificador de radiofrecuencia (de válvula o transistor),
nuevamente en su entrada para volverla a amplificar una y otra vez.
Ajustando cuidadosamente los parámetros de funcionamiento se logra
amplificar la señal miles de veces, llegando casi al borde de la oscilación.
Este proceso, simultáneamente aumenta mucho la selectividad del aparato.
Además de amplificar
puede detectar o demodular señales, por ello también se llama "detector
regenerativo". Fue empleado durante mucho tiempo por los radioaficionados y
los radioescuchas de onda corta y actualmente continúa siendo un verdadero
favorito de los aficionados experimentadores.
El receptor superregenerativo
En el receptor superregenerativo llega un punto en que el
amplificador realmente comienza a oscilar, pero en ese preciso instante se hace
extinguir o "apagar" (quenching) la autooscilación, recurriendo a características propias del circuito o
mediante algún elemento circuital externo; el ciclo se repite indefinidamente.
Los
receptores regenerativos se emplean principalmente en frecuencias medias o
elevadas, mientras que el superregenerativo, en frecuencias muy elevadas.
Por su excelente desempeño se continúa utilizando en simples receptores de
alarmas para automóviles y domiciliarias (probablemente ud. tenga uno en su
llavero). No es extraño ver actualmente estos receptores en aplicaciones que
alcanzan frecuencias del orden del Gigahertz. Permiten detectar señales de fonía
tanto en AM como en BLU y telegrafía. Son receptores muy sensibles con buena
selectividad, inherentemente limitan los ruidos, no poseen respuestas espurias y
muy difícilmente se sobrecarguen, su comportamiento también los dota de un
inherente control automático de ganancia.
Colocar ejemplo de circuito.
El receptor Superheterodino
El
receptor superheterodino también fue inventado por Armstrong
durante la primera guerra mundial (1917), por ello se lo conoce como
"receptor Armstrong". Otros receptores antiguos (neutrodinos, autodinos,
etc.) prácticamente no se emplean hoy en día, mas el superheterodino mantiene
absoluta vigencia. Se popularizaron sobre principios de la década del '30.
"Heterodino" proviene del griego hetero = diferente, dyna = fuerza-ser
capaz, en referencia a las señales que se mezclan. Cuando se mezclaban para
demodular una señal de radiotelegrafía produciendo una señal de audio (principio
de Fessenden que no tuvo aplicación práctica hasta la invención de las válvulas
electrónicas) el proceso se llamaba heterodino. Armstrong decidió aplicar
este principio para generar una
frecuencia intermedia (FI), normalmente supersónica, para lograr otros
beneficios, por eso adosó el prefijo "super".
En él se combina (heterodina, mezcla o
multiplica) la señal entrante, con
otra proveniente de un oscilador que puede ser fijo o variable, para dar como
resultado una banda de frecuencias, fija, llamada "frecuencia intermedia
(FI)". En esta banda es más fácil realizar procesos de amplificación,
control y selección de la señal.
Frecuentemente la FI se elige de un valor convenientemente
bajo donde es más fácil tener buena amplificación, estabilidad y selectividad,
pero por diversas razones pueden elegirse valores de FI mayores que los de la
señal recibida, esta práctica es muy común hoy en día, pues se consigue gran
selectividad en frecuencias muy altas mediante filtros especiales.
En los receptores de radio comunes de AM de broadcasting, la frecuencia
intermedia empleada suele rondar los 455 kHz, mientras que en los de FM, 10,7
MHz. Los receptores modernos utilizan distintos valores de FI según las
conveniencias de diseño.
Un receptor superheterodino para fonía, básico, típico, consiste de un filtro
de entrada que solo permite pasar una banda de frecuencias del espectro, esta
etapa se denomina "preselectora" y puede o no proveer al mismo tiempo
amplificación.
Cuando posee amplificación se la indica en los diagramas en bloques clásicos
como la "etapa amplificadora de RF", a continuación le sigue el mezclador
que es la etapa clave que distingue a este tipo de receptor. El mezclador es el
encargado de trasladar una banda de frecuencias que interesa recibir a
otro lugar del espectro donde, como se explicó, es más fácil procesarla. Ello se
realiza mediante un oscilador que puede ser fijo o variable que, en los más
sencillos, suele ser el control de sintonía principal del receptor.
La señal de salida del mezclador es la banda de "frecuencia intermedia" o FI
que se aplica a una o más etapas amplificadoras.
En uno o más puntos del conjunto de etapas de FI se intercalan los dispositivos
encargados de proveer selectividad.; puede tratarse de circuitos sintonizados de
bobina y capacitor o filtros de cristal, de cerámica o resonadores mecánicos.
Luego se encuentra el detector, encargado de recuperar o "demodular" la
señal. Es común que un receptor de aficionados posea más de un detector
conmutable para recuperar diferentes tipos de señales (CW, AM, FM, BLU, etc.).
Finalmente está el amplificador que lleva la señal demodulada a valores útiles
para su aprovechamiento, normalmente será un amplificador de audiofrecuencia que
excita al parlante, pero no se limita a esto, pues puede consistir en un
amplificador de videofrecuencias, como en los televisores TV o circuitos
digitales en los sistemas de control o transporte de datos.
Otros circuitos asociados se encargan de controlan la ganancia de las etapas
amplificadoras de acuerdo al nivel de la señal recibida, aumentando o
disminuyendo la amplificación para que las etapas amplificadores y los
detectores operen en sus valores óptimos; se conocen como "Control Automático
de Ganancia (CAG /AGC)" o "Control automático de Volumen", porque su
función básica es asegurar un nivel de salida parejo a pesar de las variaciones
que sufre el nivel de la señal debidas a las diferencias potencias y distancias
de las emisoras y a las variaciones debidas a los desvanecimientos que se
producen por diversas causas en su tránsito hasta la antena receptora.
Suelen existir otros circuitos auxiliares tales como: indicadores de nivel de
señal, reductores de ruidos, etc. Los siguientes ejemplos son justamente
receptores superheterodinos
El Receptor de AM Ver si explicar aquí el mezclador o dejarlo aparte
En la figura se muestra un diagrama en bloques de un receptor de AM,
superheterodino convencional. La etapa amplificadora de radiofrecuencia (no
siempre empleada) amplifica habitualmente solamente una parte del espectro
proveniente de la antena porque suele incorporar circuitos sintonizados (que
pueden sintonizarse o conmutarse), que otorgan selectividad (preselección).
Este porción del espectro se aplica a la etapa mezcladora (antiguamente
llamada "primer detector" (sería más conveniente llamarla "etapa
trasladora", dada su función)). En ella se combina la frecuencia del
oscilador local (que suele variarse con el dial de control), con la señal a
recibir para producir un nuevo espectro, que es una copia del original en el
éter, donde es más fácil procesarla con una o más etapas amplificadoras.
Esa zona del espectro, que tiene un valor intermedio entre las frecuencias de la
señal y las audiofrecuencias, se la llama "Frecuencia Intermedia
- FI". En las etapas amplificadoras de FI se realiza también la importantísima tarea de seleccionar la señal deseada separándola de sus vecinas
adyacentes; son las etapas que otorgan al receptor sus características de
selectividad principales.
En el receptor de AM la amplitud de la señal amplificada debe ser proporcional a
la señal original, por eso se dice que las etapas amplificadoras de FI son
"lineales".
Luego de la/s etapa/s de FI sigue la etapa detectora de envolvente o
demoduladora, en ella la señal de radiofrecuencia intermedia se convierte
nuevamente en señales de audiofrecuencia similares a las originales ingresadas
al trasmisor. Un amplificador de audio convencional se encarga de elevar el
nivel a un valor apto para excitar un parlante o auricular.


El receptor de BLU
El sistema de BLU fue inventado por John R. Carson y patentado
en 1915, pero no
fue sino hasta 1923 que se comenzó a utilizar en telefonía alámbrica y recién en 1927 en radiotelefonía.
El receptor de BLU es muy similar al que se acaba de describir con la diferencia
que detector de envolvente se reemplaza por un detector
"de producto", cuyo principio de funcionamiento es similar al de un
mezclador como el utilizado para trasladar el espectro deseado al de frecuencia
intermedia, solo que ahora realizamos una traslación del espectro de frecuencia
intermedia (FI) al espectro de audio.
Para ello se heterodina o mezcla, la banda de frecuencia intermedia con
un oscilador llamado "Oscilador de Frecuencia de Batido
- OFB".
A veces se explica este proceso de combinar las señal del OFB con la de FI, como
una "reinserción de la portadora", pero ese concepto no es correcto
cuando se emplea un detector de producto, sino más bien cuando se inyecta la
señal del OFB antes del detector de envolvente de AM, por ej, en algún
amplificador de FI, al hacerlo así, es como si a la señal original no se le
hubiera suprimido la portadora haciendo posible que el detector de envolvente de
AM convencional realice la tarea de la detección de BLU..

El receptor de conversión directa Revisar texto falta diagrama
También conocido como receptor homodino (del griego homo = igual, dyna = fuerza) o sincrodino, es uno de los receptores más sencillos que un aficionado actual puede realizar como proyecto inicial apenas más complicado que uno de galena. Aunque su invención es muy antigua (1924) el superheterodino lo desplazó durante décadas hasta que con el advenimiento del transistor los radioaficionados comenzaron a utilizarlo por su facilidad para recibir BLU y CW. Con pocos componentes puede proveer,gran sensibilidad, buena selectividad y baja intermodulación. (El original homodino tuvo sucesivas modificaciones, por ejemplo en el denominado autodino inventado por Henry Joseph Round se hacía oscilar al mezclador para economizar componentes).
Su funcionamiento es idéntico al de un detector de producto o mezclador;
se
trata de trasladar la zona del espectro radioeléctrico donde se encuentra la señal deseada
directamente, en un solo paso, al de audio (recordemos que el proceso de modulación consistía en
lo inverso: trasladar el espectro de audio al de radio).
El filtrado o eliminación de las señales cercanas, que en el superheterodino se
realizaba con circuitos sintonizados (u otros filtros pasabanda específicamente
diseñados para ese fin), en el conversión directa se efectúa con un
filtro pasabajos de audio para eliminar las frecuencias de audio más elevadas
que producen señales adyacentes a la de interés. De hecho, la selectividad
la puede proveer la propia respuesta en frecuencia del oído humano.
Luego del filtro pasabajos la señal ingresa a un amplificador de audio de gran ganancia
encargado de elevar su nivel hasta un valor apto para la audición
(generalmente con teléfonos o auriculares).
Si bien un receptor de conversión directa simple no tiene provisión para
discriminar las bandas laterales una ingeniosa variante debida a Ralph V.
Hartley permite eliminar la no deseada.
Muchos de los modernos circuitos conocidos como PLL (Phase Locked Loop)
se basan en este diseño pionero y pueden emplearse en circuitos detectores
conocidos como "Detectores sincrónicos".
El receptor de FM
El receptor de FM también fue ideado por Edwing
H. Armstrong. Normalmente
es un receptor superheterodino parecido al de AM, excepto que la señal de FI se
amplifica mucho más que en AM o BLU, hasta que las etapas se
"saturan" originando un recorte de la señal que es clave para
eliminar ruidos superpuestos a la misma (por ello las etapas se llaman
"amplificadoras limitadoras"). Esto es posible porque la información
no está codificada como variaciones de amplitud, sino como
variaciones de frecuencia.
Luego de amplificarse en las etapas de FI, la señal pasa a la etapa detectora o
"discriminadora" donde se recupera la información que
puede ser, audio, imagen o datos.
Este ingenio un gran logro de Angstrom pues fue un avance muy importante en la lucha contra los "estáticos" que plagaban la recepción en AM. Armstrong no solo aprovechó del efecto limitador, descubrió que, contrariamente a lo que se creía, era posible lograr mejor relación señal/ruido aumentando el ancho de banda de la trasmisión. Su aporte quedó opacado en su época por una dura y no limpia lucha de intereses comerciales resultantes de un nuevo integrante de la familia radial: La televisión...

Conversores
Antiguamente la manera más fácil para iniciarse en el hobby, consistía en
aprovechar un receptor común de broadcasting de "onda larga" (en
realidad ondas medias) existente en
el hogar (los llamados "noveleros", pues las señoras de la casa los
destinaban a escuchar las populares novelas radiofónicas de aquel tiempo).
Estando ya construida gran parte del receptor, bastaba agregarle en su entrada
de antena externa una etapa mezcladora (también llamada "conversora"),
para escuchar alguna banda de radioaficionados. Resultaba una manera rápida y
económica para conseguir el primer receptor de la estación.
El concepto tiene aun plena vigencia cuando disponemos de un buen receptor
al cuál podamos ampliarle su cobertura utilizándolo como "frecuencia
intermedia sintonizable", por ejemplo para recibir frecuencias de VHF/UHF o VLF. (Ver
más adelante Transversores).
Medición de la intensidad de las señales las "unidades" S
Para realizar experiencias técnicas de radio,
conviene contar con
medios precisos para estimar la intensidad de las señales recibidas. Esa intensidad
depende de muchos factores, tales como condiciones de propagación, potencia de los emisores utilizados, tipo de antenas etc. Para estudiar y
controlar los diversos factores que intervienen es necesario que los valores
obtenidos posean el mismo significado para los diferentes participantes de los
experimentos.
Para ello se inventó el sistema "S" (de "Señal") de ponderación de la
intensidad. Originalmente se trató de un modo subjetivo de caracterizarla
según su fuerza o intensidad. Los números representaban la idea de: señal
débil, fuerte, muy fuerte, etc. Cada valor subjetivo se asoció a un número
del 1 al 9 para abreviar el intercambio telegráfico mediante el código RST. Readability-Signal-Strength-Tone
(Legibilidad, Intensidad de señal, Tono) correspondiendo los niveles más bajos a
las señales menores.
Cuando fue posible incorporar a los receptores instrumentos para medir estos
niveles, se popularizaron los "medidores de S". Aunque nunca llegó a
estandarizarse absolutamente, básicamente se decidió asignarle a cada cambio de
nivel del viejo sistema verbal intuitivo, una variación de 6 dB, ascendiendo de
menor a mayor, al mismo tiempo representa una duplicación de la tensión en los
terminales del receptor equivalente a una cuadruplicación de la potencia
recibida.
Una vez alcanzado el nivel máximo (S9), sucesivos aumentos se expresan
directamente en decibeles por encima de ese valor, por ejemplo S9 + 10
decibeles, S9 + 20 dB, etc. En las bandas de HF, se estableció como nivel de
referencia para el S9, una tensión de 50 µV sobre los
terminales de antena del receptor; S8, corresponderá a 25 µV,
S7 a 12,5 µV, y así sucesivamente. En VHF el valor S9 se estableció
en 5 µV sobre los terminales de
antena.
No hay que preocuparse por los logaritmos en esta sección. Puede recordar fácilmente que
un cambio de 10 dB se produce cuando la potencia del corresponsal aumenta (o
disminuye) 10 veces. Si su corresponsal aumentara la potencia, digamos de 10 W a
100 W; la señal aumentaría en 10 decibeles. Es muy fácil. También es
fácil recordar que duplicar (o dividir por 2) la potencia equivale a "medio S" o
3 dB en más o en menos respectivamente.
Recuerde: la diferencia de potencia trasmitida o recibida en una
señal que difiere de otra en "1 S" es equivalente a cuatro veces,
en más o en menos, según la indicación haya aumentado o disminuido. Si su corresponsal aumentara su potencia de 25 W a 100 W
(cuatro veces), el instrumento debería indicar un aumento de "1 S", no
importando cual fuera el valor anterior que estuviera marcando el instrumento.
Si era S5, luego del aumento de potencia deberá indicar S6, si hubiera sido S2,
aumentaría a S3. Lo mismo a la inversa, si pasara de 100 W a 25 W, disminuiría
la indicación en "1 S", de S9 a S8 o de S5 a S4 según corresponda. En
la práctica los fabricantes de marcas importantes no respetaron esta escala por
lo que las indicaciones son tan dispares que rara vez son de verdadera utilidad.
En VHF el nivel de referencia para S9 es 5 µV
Trasmisores
A los equipos destinados a generar, amplificar y trasmitir señales de radio se los denomina genéricamente "radiotrasmisores". Existen muchos tipos de radiotrasmisores, desde los más pequeños como los empleados en un llavero para activar la alarma de un automóvil, hasta elaborados equipos destinados a telecomandar naves espaciales. Su variedad excede el marco de este apunte y probablemente el interés inicial del lector. Mencionaremos únicamente los más comunes en la actividad amateur. Un trasmisor clásico se compone básicamente de:
La forma precisa de realizar estas operaciones dependerán del tipo de trasmisor de que se trate en cada caso. Describiremos sus componentes principales. Se consideran características deseables de un buen trasmisor:
Su Estabilidad. Las características del trasmisor no deben variar con el tiempo o con los factores ambientales. Una de las propiedades apreciadas es la estabilidad y exactitud de la frecuencia de trasmisión.
Su pureza espectral: Es extremadamente importante que el
trasmisor genere señales exclusivamente donde deba hacerlo, eso significa que no
ha de irradiar ningún tipo de emisión espuria o indeseada fuera de la
frecuencia/s del canal de operación corriente. Esto implica que el equipo no
debe producir ni señales armónicas, ni espurias en frecuencias vecinas o
alejadas del canal de trabajo. Un buen radioaficionado no se conformará con un
mal equipo. La calidad de los equipos que construya y/o utilice, hablarán de su
habilidad técnica, destreza y capacidad personal.
En una actividad experimental es natural que se produzcan emisiones espurias,
involuntarias; pero el aficionado debe estar presto a solucionarlas. No prestar
atención al aviso de algún colega en tal sentido, nos granjeará rápidamente la
hostilidad del resto de la comunidad radial y probablemente alguna sanción
administrativa.
La calidad de la señal. Es necesario distinguir, calidad de
fidelidad y naturalidad. En la actividad de aficionados, en fonía, en
general no es importante la fidelidad o la naturalidad de las trasmisiones,
porque se privilegia habitualmente la capacidad para trasmitir información lo
más eficazmente posible y eso se logra mejor reforzando o empleando únicamente
aquellas componentes de la señal vocal que producen mayor inteligibilidad en la
recepción, eso ayuda a que el contenido del mensaje atraviese con éxito un medio
ruidoso y distorsionador para que pueda ser comprendido por su destinatario.
Estos procesos tienden a destruir la fidelidad y la naturalidad de la voz,
aunque se trata de una distorsión intencional y controlada, por lo cual no se
interpreta como una disminución de la calidad, pues justamente "calidad"
se ha asociado a máxima inteligibilidad.
Huelga decir que para muchos aficionados, en ocasiones resulta atractivo
establecer comunicaciones con buena fidelidad y naturalidad; en tal situación es
común privilegiar esos factores aún costa de la inteligibilidad del mensaje
trasmitido.
Trasmisores de ondas continuas (OC/CW). Radiotelegrafía
Son los más sencillos, pueden realizarse con un oscilador seguido de una o más etapas amplificadoras de potencia controladas o conmutadas por un interruptor llamado "manipulador", quien se encarga de iniciar o cortar la emisión de la onda de radiofrecuencia generada de acuerdo a un código acordado entre las partes (normalmente el código Morse).

El trasmisor de AM (MA)
La diferencia principal con un equipo de OC (CW), es el agregado de circuitos que amplifican la señal de micrófono a valores que permitirán controlar la intensidad de la onda de radio en consonancia con la voz. Hay varias maneras de conseguir una señal de radiofrecuencia "modulada en amplitud". La idea de "modular la amplitud" de la onda continua producida por el generador surgió entre los primeros investigadores, pero es inexacta, aunque continúa siendo la que logra intuir inicialmente el radioaficionado. Poco después se llevarla a la práctica se comprendió que esa aparente variación de la amplitud de la onda continua (a la cual se denominaba onda transportadora o simplemente "portadora"), consistía más bien de tres señales separadas, una que no varía su amplitud (la portadora) y que solamente sirve para generar otras dos señales idénticas y simétricas conocidas como "bandas laterales" y son las que verdaderamente transportan la información. Este modelo no es fácilmente intuible y requiere algunos rudimentos matemáticos para comprenderlo fácilmente.

Porcentaje de modulación en AM
Cuando la señal no está siendo modulada, es una onda continua con una
intensidad cualquiera, pero invariable, Al aplicarle modulación aumentaremos o
disminuiremos esa intensidad con nuestra información, pero obviamente no podemos
disminuirla más allá de su anulación ni tampoco aumentará la intensidad de la
señal mucho más allá del doble del valor en reposo durante el proceso. De esta
manera la amplitud de la portadora variará poco con sonidos débiles y más con
sonidos fuertes. Si se arreglan las cosas de manera que con las señales de
modulación más intensas la portadora llegue justo a anularse en el pico negativo
y a duplicarse en el positivo (suponiendo que la señal moduladora fuera
simétrica), se dice que la portadora ha sido modulada "al cien por ciento",
siendo este el máximo valor posible sin que se pierdan parte de la señal
moduladora a causa de recortes resultantes del exceso.
Con sonidos más débiles, la portadora tal vez se reduzca a la mitad de su valor
de reposo y aumente otro tanto, en tal caso se dice que la misma está modulada
al 50%, por ejemplo. Entonces el porcentaje de modulación puede concebirse como
un valor instantáneo o un valor máximo. En general decimos que el equipo está
modulado al 100% cuando alcanza ese valor frecuentemente durante una trasmisión.
Esto tiene ventajas y desventajas, por eso a veces se limita el porcentaje de
modulación de tal manera que no llegue nunca al 100% mediante circuitos
electrónicos de control automático.
Sobremodulación en AM
Cuando se excede el 100% se dice que la portadora está sobremodulada. La sobremodulación no solamente provoca pérdida de calidad y de parte de la información ,sino que produce señales espurias en frecuencias adyacentes al canal de trabajo conocidas como "salpicaduras" o "splatters"
El trasmisor de FM (MF) Cambiar el diagrama en bloques
En el trasmisor de AM variamos la amplitud de la onda portadora al ritmo de
la señal moduladora sin afectar su frecuencia, en el trasmisor de FM, por el
contrario, se mantiene la amplitud constante mientras se varia la frecuencia al
ritmo de la señal moduladora.
El trasmisor de FM básico puede ser casi tan simple como el trasmisor de ondas
continuas. En sus versiones más sencillas puede consistir de un oscilador cuya
frecuencia puede variarse más o menos ligeramente mediante una tensión de audio.
Actualmente se emplean diodos semiconductores cuya capacidad propia puede
hacerse variar aplicándoles una tensión (normalmente de audio) sobre sus
terminales.
Esa capacidad variable, está conectada a las partes del circuito encargadas de
producir la frecuencia de oscilación (normalmente algún tipo de circuito
resonante), y al variar la capacidad lo hará también la frecuencia.
Una vez generada, la señal pasa por una o más etapas amplificadoras de potencia
antes de llegar a la salida. A menudo esas etapas también tendrán la capacidad
de multiplicar la frecuencia por números enteres, recibiendo el nombre de
"dobladoras", "triplicadoras", etc. (pueden usarse valores de
multiplicación más altos). Una razón para acudir a este procedimiento es porque
se utilizan cristales de cuarzo para generar la señal, siendo que los mismos son
inherentemente muy estables, se modifica muy levemente su frecuencia con la
modulación y la variación (desviación) inicial que se puede conseguir es muy
pequeña pero, al que al multiplicarse muchas veces en las sucesivas etapas,
finalmente alcanza el valor esperado.

Desviación de frecuencia en el trasmisor de FM
Cuando se aplica la señal moduladora, la portadora se aparta o "desvía"
de su estado de reposo sin modulación. Al apartamiento de la frecuencia de
reposo se lo denomina "desviación", la desviación puede ser mayor o
menor, dependiendo de la intensidad de la señal moduladora.
En el caso más simple la desviación es directamente proporcional a la intensidad
(amplitud) de la señal moduladora, por ejemplo la portadora puede estar situada
en 100 000 kHz y al aplicar 1 volt de modulación se aparta la frecuencia a
100 001 kHz en el pico positivo y a 99 999 kHz en el pico negativo. Si ahora
aplicamos 2 volt, la frecuencia se aparta a 100 002 y 99 998, respectivamente,
en el primer caso la desviación ha sido 1 kHz y en el segundo 2 kHz, Si
limitamos la amplitud de la señal moduladora a un máximo de 1 V, la desviación
máxima será entonces 1 kHz y diremos que la desviación es +/- 1 kHz. Podemos
denominarla la "desviación máxima".
Pero podríamos haber arreglado las cosas para que la señal de 1 Volt hiciera
apartar la frecuencia a 100 050 kHz y 99 950 kHz, respectivamente, entonces la
nueva desviación máxima de frecuencia será de +/- 50 kHz
En el último caso el espacio ocupado en el espectro por la emisión es mucho
mayor, pero cuando hay espacio disponible puede demostrarse que una mayor
desviación hace posible una mejor relación señal/ruido en el enlace.
El trasmisor de Doble Banda Lateral DBL con portadora suprimida (Double sideband - suppressed carrier DSB-SC)
El trasmisor de doble banda lateral moderno consiste generalmente de: un amplificador de micrófono encargado de amplificar señal vocal, de allí pasa a un circuito llamado "modulador balanceado" quien se encarga de trasladar el espectro de audiofrecuencia al de radiofrecuencia, para hacerlo recibe simultáneamente una señal de radiofrecuencia proveniente de un oscilador llamado "el generador de portadora" (por tradición), que determina a qué parte del espectro se trasladará la señal de audio.
En la salida del modulador balanceado se obtienen dos señales que son copias
de la señal de audio, simétricas trasladadas en el espectro, que se ubican a
ambos lados de la frecuencia portadora y son simétricas, pero como si la
portadora fuera un espejo. Estas señales se denominan "bandas laterales",
la de frecuencias más altas se llama "Banda Lateral Superior
- BLS" (Upper SideBand - USB) y la de
frecuencias más bajas "Banda Lateral Inferior BLI" (Lower
SideBand - LSB)
Mediante un cuidadoso diseño de los circuitos se consigue que en su salida no
aparezcan restos de la señal de audio original y, más importante aún, restos de
la señal del generador de portadora. A continuación se amplifica la señal hasta
un valor conveniente mediante una o más etapas amplificadoras lineales y
se envía a la antena.
Este tipo de trasmisor es ideal para comenzar a experimentar y familiarizarse
con procedimientos que más tarde serán de utilidad a la hora de construir un
equipo de BLU.
El trasmisor de Banda Lateral Unica - BLU (Single Sideband - SSB)
El trasmisor de BLU básico es similar en su concepción a las etapas iniciales
del DBL: Una vez lograda la señal de doble banda
lateral con portadora suprimida en el modulador balanceado (normalmente en una
frecuencia intermedia fija) se pasa por un filtro de paso de banda muy estrecho (método de Carson),
que solamente permite
pasar una de las bandas laterales bloqueando la otra, si el proceso se realizó en una
frecuencia intermedia fija, la señal se aplica a una etapa mezcladora donde se combina
con un oscilador fijo o variable para producir la necesaria traslación del espectro de FI
a la porción del mismo donde tendrá lugar la trasmisión.
Luego del
mezclador se emplean uno o más pasos de amplificación lineal que elevan
la potencia a un valor adecuado para su trasmisión a través del éter.
Existen
métodos para eliminar la banda lateral no deseada. Además del precursor y más
popular de John
Carson que utiliza filtros muy selectivos, se emplean otros tales el método de "rotación de fase"
inventado por Ralph Hartley, o el de Donald K. Weaver conocido como
"el tercer método". Estos últimos, que utilizan métodos más sutiles
para eliminar la banda no deseada, se están popularizando últimamente gracias a
las últimas tecnologías y son la base de los sistemas que operan por software
en.

Potencia de Pico de Envolvente - PPE (Peak Envelope Power - PEP )
En un equipo de BLU, la intensidad o potencia de la señal de salida varía de
una manera muy parecida al nivel instantáneo de la señal vocal, cuando usted
está en silencio la intensidad es nula y cuando la amplitud de la señal vocal es
máxima, también alcanza un máximo la potencia instantánea emitida por el
trasmisor. Se llama "Potencia de Pico de Envolvente" (PEP = Peak
Envelope Power), a la potencia máxima alcanzada por la señal en
los picos de máxima intensidad de la señal de audio (es común que algunos
aficionados confundan PEP con PAP - Pico A Pico, pero son cosas absolutamente
diferentes).
La potencia de pico de envolvente puede tener un valor bastante mayor que la
potencia promedio que el equipo está emitiendo. Se utiliza esta forma de
expresar la potencia porque la mayoría de los equipos no pueden sobrepasar, por
razones técnicas, intentarlo produce recortes indeseables de la señal.
Transceptores
Casi siempre la trasmisión y recepción se efectúa en una misma banda,
frecuencia y modalidad, por lo tanto la operación se facilita si un mismo equipo
puede hacer ambas cosas coordinadamente.
Un transceptor combina el trasmisor y el receptor en un solo aparato.
Frecuentemente comparten etapas para economizar material y tamaño, también
coinciden en el modo y la frecuencia de trabajo, agilizando la operación. Eso no
es un imperativo y por ello suelen tener facilidades para independizar más o
menos la trasmisión de la recepción, si la conveniencia lo exige.
Antiguamente era común tener separados los receptores de los trasmisores tanto
operativa como físicamente. Actualmente la disposición en unidades separadas se
continúa empleando en equipos de construcción propia porque simplifica la
construcción y experimentación. Los transceptores son populares en todos los
modos, actualmente representan la mayor parte del parque de equipos en
operación.
Transversores
Si se ha dedicado trabajo para lograr un buen equipo transceptor de una o más bandas o se lo ha adquirido comercialmente, a veces resulta conveniente aprovechar sus capacidades en alguna banda para la cual no fue previsto. Los transversores son unidades conversoras de frecuencia que operan tanto en trasmisión como en recepción que se agregan a transceptores existentes para lograr tal objetivo. Es una solución económica que amplía la aptitud de la estación para operar en otras bandas, aprovechando las bondades de un equipo ya existente.
En trasmisión consisten de una etapa conversora que traslada la frecuencia
del equipo principal a la nueva banda, seguida de una o varias etapas
amplificadoras de potencia. En recepción utilizan una etapa conversora de
recepción (que puede estar precedida de una etapa preamplificadora de RF para
mejorar la sensibilidad), quien traslada la frecuencia recibida a la que puede
recibir el equipo principal.
Cada una de estas etapas se pone en funcionamiento y conmuta convenientemente
según esté el equipo principal en trasmisión o recepción.
Es usual valerse de un equipo de FE (HF) para operar en bandas de FME (VHF) y
FUE (UHF) o aprovechar un equipo de Banda Ciudadana para operar en una o más
bandas de aficionado ya sea de HF o VHF.
Equipos multimodo
Aunque se ha descrito básicamente el funcionamiento de los equipos tipo por tipo, ha sido a los efectos de destacar las particularidades de cada modo. La electrónica necesaria para construir un equipo capaz de operar en varios modos es casi la misma lo cual resulta muy conveniente; por ejemplo, siempre fue usual que un trasmisor de AM operara también en OC (CW)... Los primeros BLU (SSB) ya se construían para funcionar también en OC y AM indistintamente, Los transistores y circuitos integrados hicieron posible una miniaturización y disminución de costos que permitieron integrar en un solo equipo los modos más representativos, BLU, OC, AM y FM..
Desde el punto de vista técnico esta multiplicidad de posibilidades solamente significa compartir etapas comunes y efectuar las conmutaciones necesarias para reconfigurar la organización interna del aparato.
Amplificadores de potencia
Los amplificadores de potencia en general, son dispositivos que pueden
transformar, de manera absolutamente controlada, la energía disponible en
una fuente de alimentación, en energía de de audio, de radio, o cualquier otra
forma útil que pueda asumir la electricidad para cumplir con algún propósito.
Nosotros estamos interesados en los amplificadores de audio y radiofrecuencia
pues son los más usados en nuestra actividad, pero un amplificador de potencia
puede amplificar señales de control y otras. Por eso los amplificadores de
potencia serán muy comunes en nuestros equipos.
En esta parte del libro no nos referiremos a ellos desde el punto de vista de su
electrónica interna sino como un aparato, módulo o accesorio utilizado en la
estación.
Existen diferentes tipos de amplificadores y su clasificación, como toda
clasificación, es en cierto modo arbitraria y sujeta a las conveniencias del
caso. En radio hay dos clases fundamentales de amplificadores: Los
amplificadores lineales y lo no lineales. Debemos recordar siempre
que los amplificadores no producen energía, la energía proviene de
la fuente de poder. Los amplificadores siempre consumen energía de
la fuente en el proceso que se convierte parte en señal útil y parte en calor, y
cuanto sea una u otra determinará su eficiencia..
Amplificadores lineales: Son amplificadores de potencia cuya salida es
una copia idéntica (o al menos lo más parecida posible) pero ampliada de la
señal de entrada. Esto quiere decir que si la amplitud de la señal aplicada a
ellos varía, también tendrá que variar la de la salida en un monto porcentual
equivalente sin producir distorsión en el proceso. Estos amplificadores son muy
utilizados en radio, especialmente en equipos de BLU (SSB) y muchos más. Su
mayor perfección estará dada por su mayor o menor capacidad para responder
fielmente a las variaciones de la señal de entrada.
No todo amplificador instalado en la salida de un equipo para obtener más
potencia es un amplificador lineal. Por ejemplo los amplificadores que
habitualmente se agregan a un equipo de FM serán simplemente "amplificadores
de potencia" y en general no serán "lineales". Todos los equipos de
BLU y receptores poseen en su interior muchos amplificadores lineales, en la
jerga cotidiana se otorga ese nombre a un amplificador externo que se se
intercala entre la salida del equipo y la antena.
Amplificadores no lineales: Se emplean cuando la potencia de salida no necesita estar relacionada con alguna variación de la potencia de entrada. Son posibles ejemplos de estos amplificadores las etapas amplificadoras de RF de un trasmisor de AM o FM, las etapas amplificadoras de osciladores, etc. Un resultado (que puede ser deseable o no), es que la amplificación alineal de una señal de radio produce frecuencias que no existen en la señal original. Estas frecuencias son múltiplos enteros de la señal aplicada y se conocen como armónicas. Estas frecuencias pueden ser eliminadas mediante filtros adecuados, si fuera necesario o aprovechadas para multiplicar la frecuencia y obtener nuevas señales útiles (etapas multiplicadoras de frecuencia).
Clase de los amplificadores
La "clase" de un amplificador es un nombre originalmente dado por la "porción" (el concepto correcto es "ángulo") de ciclo de la señal de entrada que provoca la conducción eléctrica del dispositivo amplificador. Es un concepto que no es necesario desarrollar aquí, pero que está relacionados con la linealidad y la eficiencia de un amplificador de potencia. Las clases se identifican con letras. Los amplificadores más usuales son los de clase A, AB, B y C, D y E. Las tres primeras se emplean mucho en amplificadores lineales. Su eficiencia varía, pero en general no es muy alta (ronda entre el 25 y el 60 %). La "C", en amplificadores no lineales pero más eficientes (normalmente entre 50 y 70 %). Las clases más altas son consideradas fundamentalmente "de conmutación" y pueden proporcionar muy altos rendimientos. Por ejemplo la clase "D", utilizada en equipos de radiodifusión comercial y la clase "E" empleada en algunos equipos comerciales y equipos experimentales de radioaficionados.
Micrófonos
Los micrófonos empleados actualmente en la estación de radio son casi todos
del tipo conocido como "de Electreto". El Electreto es un material que
tiene la propiedad de conservar una carga eléctrica más o menos indefinidamente.
Por su semejanza con la propiedad del hierro de quedar imanado (o cargado de
magnetismo) se los denomina "materiales ferroeléctricos". Son micrófonos
"de condensador" porque las vibraciones mecánicas producidas por la variación de
presión que originan las ondas sonoras se convierten en variaciones de
la capacidad del dispositivo y esta variación de capacidad a su vez
origina una variación de tensión. Su antepasado más
remoto era un micrófono donde el condensador (capacitor) tenía aplicado un campo
eléctrico producido por una fuente externa de alta tensión (actualmente se sigue
utilizando este método en algunos micrófonos clásicos de radiodifusión). Estos
micrófonos normalmente incorporan en su diseño un amplificado separador que
provee un salida de varias decenas de milivolt sobre cargas de impedancias
medias. Requieren una fuente de alimentación para el amplificador interno.
También son muy utilizados los micrófono "dinámicos". Poseen un bobinado
solidario a la membrana vibrante el cual, al moverse dentro del campo magnético
permanente de un imán, produce una tensión eléctrica proporcional a la
intensidad de las vibraciones. Su nivel de tensión de salida es bajo (algunos
milivolts) igual que su impedancia de salida (algunos cientos de Ohm). Suelen
intercalarse entre estos micrófonos y el amplificador, transformadores para
elevar la tensión de salida (también se eleva la impedancia).
Hasta no hace muchos años eran muy populares los micrófonos de cristal.
Consistían en una sal con propiedades "piezoeléctricas", lo cual quiere
decir que producían electricidad al ser deformadas mecánicamente. También fueron
muy populares los micrófonos de carbón (empleados hasta épocas recientes en los
aparatos telefónicos); contienen partículas de carbón muy próximas entre si
dentro de la cápsula, que están en contacto con la membrana. La resistencia del
conjunto varía cuando esas partículas son más o menos comprimidas por las
vibraciones de la membrana.
Teléfonos y parlantes
Los teléfonos y parlantes son los dispositivos más utilizados en toda la
historia de la radio para convertir señales eléctricas en sonido. Los teléfonos
de cristal se utilizaban en los primeros años de la radio. Consistían en una
membrana vibrante, solidaria a un cristal piezoeléctrico que se deformaba al
ritmo de la señal eléctrica que se les aplicaba; esto los hacía muy sensibles,
algo casi imprescindible en un tiempo en que una amplificación adicional podía
requerir de toda una válvula y sus circuitos asociados.
Los teléfonos más comunes usados hasta hace muy poco en los aparatos telefónicos
hogareños, consisten de un par de bobinas fijas por las cuales circula una
corriente eléctrica producida por la señal. Muy próxima a ellas se halla una
membrana metálica de material ferromagnético que vibra al ser afectada por el
campo magnético producido por las bobinas.
Los parlantes operan con un principio semejante, pero en ellos la bobina, que se
halla inmersa en el campo magnético de un imán permanente, está adosada a una
membrana o cono y es ella la que se mueve cuando se le aplica la corriente
eléctrica producida por la señal de audio.
Empalme telefónico (Phone Patch)
Desde la aparición de la radio han convivido en el mundo dos medios de
comunicación: La telefonía alámbrica convencional y la radiotelefonía. La
vinculación entre ambos sistemas tiene obvias ventajas. Los radioaficionados
emplean para este fin dispositivos bastante simples que permiten interconectar
su equipo de radio con la línea telefónica.
La línea telefónica utiliza solo dos hilos, tanto la señal entrante como la
saliente emplean simultáneamente este par hilos. En un equipo de radio la señal
de audio recibida normalmente está presente sobre un par de hilos (los cables de
salida del parlante) mientras que la que ha de ser trasmitida lo está sobre otro
(los cables de entrada de micrófono). Es necesario incorporar algún dispositivo
que permita la interfase entre el sistema de dos hilos y el de cuatro. El
dispositivo se conoce como "híbrido" y puede ser desde un sencillo
transformador hasta un complejo circuito electrónico activo.
El empalme telefónico puede requerir el auxilio del operador o ser prácticamente
automático. La legislación de los distintos países ha limitado la utilización de
estos dispositivos durante décadas, sobre todo para evitar que la radioafición
fuera una tentación para ofrecer servicios telefónicos "alternativos".
Hoy con la popularidad y posibilidades que brinda la Internet estas limitaciones
quedan desdibujadas por una tecnología que supera y soslaya conceptos caducos
en materia legislativa de comunicaciones.
Radiogoniometría - radiolocalización
Goniometría significa literalmente: "medición de ángulos". La
radiogoniometría es una técnica para determinar la dirección de donde provienen
las señales producidas por una estación de radio u otra fuente de
radiofrecuencia. Para hacerlo se utilizan antenas direccionales u otros
dispositivos apropiados. Por su intermedio se obtiene una "marcación",
que es el ángulo respecto del Norte geográfico y medido en sentido horario, de
donde provienen las señales; por ejemplo si la señal proviene del Norte su
marcación será 0°, si proviene del
Noreste 45°, del Este
90° y así sucesivamente. Mediante
una carta o mapa de la región pueden trazarse la dirección de llegada de las
señales en dos o más lugares diferentes y, con sencillos métodos geométricos,
deducir la ubicación geográfica de la trasmisión.
Una actividad tradicional relacionada con la radiogoniometría es la llamada
"caza de la zorra". Consiste en una competencia para encontrar la ubicación
de una pequeña estación oculta (la zorra). Los aficionados, provistos de sus
antenas y demás elementos para la radiolocalización, salen a la búsqueda de
la zorra, resultando ganador el equipo que la encuentra primero. La
estrategia y métodos de búsqueda son variados, es una competencia que requiere
no solo de instrumentos sino también de inteligencia, conocimientos, experiencia
y astucia para obtener los mejores puestos.
Una forma básica de radiogoniometría emplea antenas muy direccionales las
cuales se orientan para hallar la dirección de mayor intensidad de las señales.
Otras antenas utilizan la propiedad opuesta: Dan marcaciones mas nítidas cuando
se orientan buscando la dirección (y sentido) en que la intensidad de señal
recibida es mínima.
Otros métodos están basados en el hecho de que, si se unen mediante una línea
imaginaria dos antenas receptoras, de acuerdo a como esté orientada esta línea
la señal llegará primero a una antena antes que la otra, dando lugar a una
diferencia de tiempos (diferencia de fase) de arribo de las señales, que puede
emplearse para encontrar la dirección (si una antena está más cerca de la fuente
emisora que la otra recibe a la señal "primero").
Otro método muy ingenioso y popular hoy en día, conocido como "goniómetro
Doppler", muestra directamente en un cuadrante la dirección de donde arriban
las señales sin necesidad de orientar antenas, facilitando la búsqueda.
La radiogoniometría es un arte muy elaborado pues son muchos los factores que
influyen para modificar la dirección aparente de la onda de radio, por eso, una
marcación siempre está sujeta a errores de medición causados por diversas
fenómenos.
Radioastronomía Amateur
Bibliografía consultada en este capítulo
Terman Frederick E., Manual del Radio Ingeniero, Editorial HASA. Bs. As. 1947
The Radio Amateur Handbook, ARRL Press,. 2003.
LaTHI, B.P., Communication Systems
Everitt, William Littell., Communication Engineering 2nd Ed., Mc Graw-Hill, 1937
Copyright © 2004 - 2012 Miguel Ricardo Ghezzi - LU 6ETJ - Argentina.
Sistemas de modulación D:\0__Hby\0__Ham\all-about-modulation.htm
En radio Encarta tabla de frecuencias